Reflexión por el ápostol Angel Florez L.

Imagen de la noticia

14/09/2006Esto es lo que nos pasa a nosotros cuando no entendemos que nuestra protección proviene de nuestro Señor Jesucristo. El diablo se aprovecha de nuestra ignorancia y trata de intimidarnos y atemorizarnos por medio de sus artimañas.

En una ocasión una mariposa revoloteaba en la parte interior de una ventana de cristal, nerviosamente yendo de un lado para otro, mientras en el exterior un gorrión picoteaba en el vidrio tratando de comérsela. Debido a que el gorrión estaba tan cerca, aleteando casi en su cara, la mariposa estaba en total estado de pánico. El gorrión persistía en sus intentos de devorar la mariposa, mientras ésta continuaba huyendo aterrorizada, sin darse cuenta de que el cristal la protegía de las malas intenciones del pájaro.

Esto es lo que nos pasa a nosotros cuando no entendemos que nuestra protección proviene de nuestro Señor Jesucristo. El diablo se aprovecha de nuestra ignorancia y trata de intimidarnos y atemorizarnos por medio de sus artimañas. El apóstol Pedro en su primera carta exhorta a todos los creyentes a ser sobrios y velar ¡porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar! (1 Pedro 5:8). Debemos estar alertas a las asechanzas del diablo, pero al mismo tiempo confiados de que él no puede hacernos daño si hemos buscado la protección del Señor. El rey David a través de su propia experiencia en su relación con Dios afirma en el Salmo 91:1, ¡El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente! Si vivimos bajo el abrigo de Dios, es decir si buscamos su rostro diariamente por medio de la oración, si leemos su Palabra y la obedecemos, entonces podemos contar con su protección, y podemos afirmar que nada ni nadie podrá hacernos daño, pues ...si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? (Romanos 8:31).

Es maravilloso poder aferrarnos de la poderosa verdad que nos muestra el pasaje de hoy: victoria en Cristo Jesús a través del cual ha venido la salvación, el poder, el reino y la autoridad divina. Pero recordemos siempre que sólo podremos reclamar la protección y el poder de Dios cuando vivimos bajo la autoridad de su Hijo Jesucristo.

ORACION:
Padre, ayúdame a entender la necesidad de someterme a la autoridad y el control de Jesucristo, para disfrutar de la victoria que él obtuvo en la cruz del Calvario, por medio de la cual despojó a Satanás y todos sus demonios de toda autoridad sobre tus hijos. Declaro que todo espíritu de temor es echado fuera y tu protección y cuidado están sobre mí y mi familia. En el nombre de Jesús, Amén.
Reflexiones en tu PC

Recibe una nueva reflexión como esta cada semana en tu computador.

Puedes suscribirte de dos fomas:

Reflexiones Anteriores